El Hombre que disparó a Espinete
Just another WordPress.com weblog

Cursillo, distancia y días de tedio.

Me encuentro en un rara situación, tengo claro que quiero algunas cosas, tengo claro que no quiero estar lejos de la gente que me espera, pero sin embargo lo estoy, estoy tan lejos de todo lo que quiero teniendo claro aquello que persigo, que parece tanto una paradoja, como la mayor mierda que le puede pasar a alguien.

Persigo aquello que quiero, pero me cuesta tanto mantener el paso, corro y corro hacía mis metas, aún así nunca llego a atrapar a ese maldito conejo blanco por completo, encuentro largas por su parte, gente que me impide continuar, rocas en el camino, y en todo esto te has manchado los zapatitos nuevos de barro y has pisado un excremento de algun perro traidor.

Maldita sea, la distancia, los obstaculos que me impiden llegar a mis metas, aún con mis zapatos manchados, con mis fuerzas agotadas, con todo el dolor de mi corazón no pararé hasta sentir que he luchado con todas mis fuerzas, que he agotado toda la estrategia, que, en fin he llegado hasta el final del camino.

Quiero seguir vivo, y solo así puedo conseguirlo, sientiendo que lucho y que no me paro a descansar en cada pequeño rellano de la escalera, subiré porque arriba me espera la recompensa, mi amor, mis metas, sueños e ilusiones esperadas.

Y allí os quiero ver a todos algun día.

Subid, que yo al menos lo intentare con todas mis fuerzas.

Led Zeppelin – Whole lotta love / en el media player xD

No Responses Yet to “Cursillo, distancia y días de tedio.”

Leave a Reply